
Las afectaciones alcanzan a empresas públicas y privadas de los sectores alimentario, exportador y turístico; viceministro advierte sobre impacto en el empleo y utilidades.
La Paz, Bolivia – Los bloqueos de caminos registrados entre el 2 y el 16 de junio por sectores afines al expresidente Evo Morales dejaron pérdidas económicas superiores a los 250 millones de dólares, según informó el viceministro de Políticas de Industrialización, Luis Siles. La cifra incluye daños tanto a empresas públicas como privadas de distintos rubros.
“Más de 250 millones de dólares que hubieran generado más empleo y mejores utilidades para las empresas, estas sean públicas o privadas”, declaró Siles en conferencia de prensa este domingo.
Los sectores más golpeados, de acuerdo con la autoridad, fueron la industria de alimentos, el turismo y las exportaciones. En el caso del sector alimentario, muchas industrias no pudieron abastecerse de insumos ni materias primas para la elaboración de productos terminados. Además, varios camiones frigoríficos con productos ya procesados se vieron varados por días, provocando la pérdida total de sus cargas.
“Muchas de estas industrias, a pesar de tener carros frigoríficos, han perdido completamente su mercancía. No se trató de uno o dos días de bloqueo, sino de 15 días”, lamentó Siles.
Las protestas, que se concentraron principalmente en el departamento de Cochabamba, fueron organizadas por seguidores de Morales exigiendo su habilitación como candidato para las elecciones generales de agosto, pese a enfrentar impedimentos constitucionales, la falta de un partido político habilitado y el vencimiento del plazo para el registro de candidaturas.
Los bloqueos llegaron a su punto más crítico con hechos de violencia en el municipio potosino de Llallagua, durante los operativos de desbloqueo. Posteriormente, el denominado “Pacto de Unidad” vinculado al ala evista del MAS anunció el 15 de junio una “pausa humanitaria” en las medidas, aunque advirtió con trasladar sus protestas a las ciudades si no se atienden sus demandas.
El Gobierno reiteró su rechazo a las medidas de presión que afectan a la economía nacional y llamó al respeto de las vías democráticas.