Franklin Arancibia advierte que la salud del estudiantado está en riesgo y solicita participación en las decisiones del sector.
El representante de las Juntas Escolares de Tarija, Franklin Arancibia, expresó este martes su preocupación por la falta de respuesta de las autoridades educativas frente a las bajas temperaturas que afectan al municipio. En un pronunciamiento público, demandó medidas urgentes para proteger a la población estudiantil ante la ola de frío registrada desde inicios de semana.
“Nosotros estamos haciendo las gestiones que corresponden y de manera pública solicitamos a las autoridades competentes como la Dirección Departamental de Educación tomar determinaciones”, señaló Arancibia, al subrayar que el martes se registraron temperaturas de hasta un grado centígrado en la ciudad de Tarija.
Según el dirigente, la ausencia de decisiones concretas por parte de las autoridades del sector educación en el municipio de Cercado resulta inaceptable, considerando los riesgos que el frío representa para la salud de niñas, niños y adolescentes. “Me parece raro que las autoridades de educación no estén preocupados por la salud de la comunidad estudiantil de Cercado”, declaró con firmeza.
Arancibia también reclamó mayor inclusión de las organizaciones de padres en los espacios de coordinación educativa. “Solicitamos que cada reunión inviten a la junta distrital de juntas escolares porque conocemos la realidad”, indicó, haciendo referencia a la necesidad de tomar decisiones con base en el conocimiento directo del contexto escolar.
El representante advirtió además que los permisos escolares por enfermedades respiratorias se han vuelto constantes, lo que demuestra el impacto directo del clima en el bienestar de los estudiantes. “Cuántos permisos solicitan los padres de familia por resfríos”, cuestionó, instando a una mayor sensibilidad institucional frente a la situación que viven diariamente cientos de familias tarijeñas.
La declaración se suma a una creciente preocupación en distintos sectores por la falta de protocolos claros ante eventos climáticos extremos que afectan el calendario escolar y la salud de la comunidad educativa.