
Tras cinco días de enfrentamientos fronterizos que dejaron 36 muertos y más de 200.000 desplazados, los gobiernos de Tailandia y Camboya alcanzaron este lunes un acuerdo de alto el fuego incondicional, que entrará en vigor a la medianoche del 28 de julio.
El anuncio fue realizado por el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, quien actuó como mediador en las negociaciones celebradas en Putrajaya. “Este es un paso clave hacia la paz y la seguridad en la región”, declaró junto a los mandatarios de ambos países.
A pesar del anuncio, periodistas de la AFP reportaron disparos de artillería en Samraong, a unos 20 km de la frontera, lo que evidencia la tensión persistente en la zona.
Ambos países mantienen una disputa territorial desde hace décadas, pero no se registraban enfrentamientos de tal magnitud desde 2011.
El gobierno tailandés agradeció la mediación de Malasia, así como el respaldo de la ASEAN, China y del expresidente Donald Trump. Ambos gobiernos expresaron su esperanza en que el alto el fuego se cumpla “de buena fe”.