
Ante el inicio del descanso pedagógico de invierno y la creciente afluencia de pasajeros, las terminales de buses de La Paz y la Metropolitana de El Alto reforzaron los controles sanitarios y de seguridad, en especial aquellos relacionados con la vacunación infantil contra el sarampión y los permisos de viaje de menores de edad.
La medida responde a la alerta epidemiológica emitida por el incremento de casos de sarampión en el país, enfermedad que afecta principalmente a niños que no cuentan con el esquema completo de vacunación.
Menores sin vacunas no pueden viajar
Según informó la administradora de la Terminal de Buses de La Paz, Iveliz Asturizaga, hasta el mediodía de ayer al menos 15 menores de cinco años fueron impedidos de viajar, ya que sus padres o tutores no presentaron el carnet de vacunación que acredita la inmunización contra el sarampión.
“Se les solicita reprogramar su viaje y acudir a los puntos de vacunación habilitados. Disponemos de más de 100 dosis. No hay excusas para no vacunar a los niños”, expresó Asturizaga a medios de comunicación.
Controles coordinados y estrictos
Los operativos son coordinados por la Policía de Tránsito, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), y las Defensorías de la Niñez y Adolescencia.
Los menores de nueve años deben contar obligatoriamente con su carnet de vacunación, mientras que los niños de entre cero y 14 años requieren permiso de viaje emitido por las autoridades correspondientes.
“Estamos intensificando los controles con mayor cantidad de personal operativo en todos los buses, tanto en la Terminal de La Paz como en la de El Alto”, indicó la administradora.
Controles también en El Alto
En la Terminal Metropolitana de El Alto, las autoridades han implementado medidas similares. Los controles buscan garantizar viajes seguros durante el receso invernal y evitar el contagio de enfermedades prevenibles.
Las autoridades recuerdan a los padres y madres de familia que la vacunación no solo es obligatoria, sino una responsabilidad colectiva para proteger la salud pública, especialmente en este periodo de alto flujo de personas.