
El candidato presidencial de Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, presentó este miércoles lo que sería su primer decreto presidencial en caso de asumir el poder. Titulado simbólicamente como “Se acabó la fiesta”, el decreto contempla recortes drásticos al gasto público y busca marcar el inicio de lo que denominó un “proceso de curación” de la economía boliviana.
“El plan de 100 días es un compromiso serio, realizable y que no se va a suspender ni olvidar. En las primeras 100 horas de gobierno mandaré un mensaje muy claro a los funcionarios públicos y al país”, afirmó Doria Medina, durante la presentación del documento, acompañado de su equipo técnico y simpatizantes.
Según el candidato, el decreto permitiría un ahorro estimado de Bs 2.483 millones al año, mediante la reducción o eliminación de partidas presupuestarias consideradas como excesivas o injustificadas. Entre los rubros recortados se encuentran:
- Publicidad estatal: -40%, ahorro de Bs 195 millones/año
- Redes sociales: -60%, Bs 40 millones/año
- Pasajes y viáticos: Bs 250 millones/año
- Consultorías y asesores: Bs 250 millones/año entre consultorías por producto y consultores en línea
- Refrigerios: Bs 365 millones/año
- Mobiliario y papelería: Bs 444 millones/año
- Equipos de comunicación y textiles: Bs 256 millones/año
- Alquiler de inmuebles: Bs 82 millones/año
- Gastos ceremoniales y celebraciones sociales: Eliminación total, salvo fechas patrias como el 6 de Agosto, Bs 82 millones/año
El decreto también propone el cierre definitivo del periódico estatal “Ahora el Pueblo”, al que calificó como un “instrumento de desinformación y culto a la personalidad presidencial”. El personal no jerárquico pasaría a desempeñar funciones dentro del Viceministerio de Comunicación, lo que implicaría un ahorro de Bs 20 millones por año.
Además, se contempla la suspensión temporal de las transmisiones de Bolivia TV (Canal 7) y radios estatales por 60 días, tiempo durante el cual se buscaría aprobar una ley para la creación de un Sistema Público de Medios de Comunicación independiente de los gobiernos de turno.
Otro punto clave es la suspensión del pago de primas, bonos y gastos de representación a funcionarios y directivos de las principales empresas estatales.
“El mensaje es claro: se acabó la fiesta. Tendremos un Estado a la medida de una economía en recuperación. Los gastos del Estado corresponderán a sus ingresos reales”, concluyó Doria Medina, en lo que fue interpretado como un mensaje directo a la burocracia estatal.
La presentación de este decreto forma parte del plan de los primeros 100 días de gobierno del candidato, y pretende posicionarlo como una alternativa austera y reformista en la carrera presidencial.