
Durante el ampliado del ala evista realizado el fin de semana en Lauca Ñ, el expresidente y líder cocalero Evo Morales volvió a amenazar el proceso electoral programado para el 17 de agosto, en caso de que su candidatura no sea habilitada. En el mismo evento, Ruth Nina, dirigente afín al evismo, también emitió declaraciones intimidatorias hacia las elecciones nacionales.
“Vamos a ver si se realizan las elecciones el 17 de agosto. Si no estamos en la contienda, no hay elecciones, no hay miedo, ahí van a ver”, advirtió Morales en su discurso de cierre del encuentro.
Esta no es la primera vez que el exmandatario lanza amenazas en ese sentido. El 28 de marzo de 2024, en una entrevista con un medio internacional, anticipó una posible “convulsión social” si era inhabilitado. Una declaración que volvió a repetir el 14 de mayo en una entrevista con la emisora Kawsachun Coca.
A esto se suman las amenazas lanzadas por dirigentes cocaleros afines a Morales, quienes el pasado 29 de mayo advirtieron con revelar las direcciones personales de los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) si no habilitaban la candidatura del exmandatario.
Morales sostiene que su exclusión de la contienda vulnera los derechos de participación de los movimientos sociales que lo respaldan:
“Si no hay participación de la Bolivia profunda, del instrumento político más grande de la historia de Bolivia, no hay democracia”, declaró.
El exmandatario enfrenta impedimentos legales para postular nuevamente, debido a las sentencias constitucionales 0007/2025 y 1010/2023-S4, y al auto constitucional 0083/2024, que limitan el número de reelecciones consecutivas en el país.
En el mismo ampliado, la exdirigente de Pan-Bol, Ruth Nina, también lanzó amenazas al proceso electoral, lo que ha generado preocupación en sectores políticos y sociales ante un posible escenario de conflictividad.