El vocero de la Gobernación, César Ramos, expresó su preocupación por lo que calificó como una “guerra sucia” emprendida contra el gobernador Óscar Montes por parte de militantes del Partido Demócrata Cristiano (PDC).
Ramos recordó que, recientemente, se había suscrito un acuerdo de no agresión política, por lo que lamentó que se incumpla dicho compromiso con ataques que, según dijo, buscan dañar la imagen de la autoridad departamental.
“La población fue testigo de la firma de un pacto de no agresión, pero pese a ello se han retomado prácticas de confrontación que solo dividen. Lamentamos profundamente esta situación”, manifestó.
El vocero pidió a los actores políticos priorizar el respeto y el trabajo en beneficio del departamento, dejando de lado disputas que afectan la convivencia democrática.