La dirigencia barrial manifestó su preocupación frente a la intención de abrogar la Ley 490, al considerar que esta medida pondría en riesgo la aplicación de la Ley 268, normativa que ha permitido encaminar la aprobación de planimetrías en diferentes zonas y barrios del departamento.
El dirigente Celestino explicó que el objetivo central de la Ley 268 ha sido “liberar y viabilizar” las planimetrías que durante años quedaron paralizadas por trámites burocráticos. “Hemos trabajado para que esas planimetrías puedan salir. Ya tenemos varios procesos a punto de concluir en la Dirección de Ordenamiento Territorial (DOT). Con la 268 logramos encaminar estos trámites, pero ahora nos quieren bajar todo de un plumazo con la abrogación de la 490”, señaló.
En ese sentido, indicó que, pese a la derogación de la Ley 268, es necesario establecer disposiciones transitorias que permitan que los trámites iniciados con esa norma no queden sin efecto. “Tendrán que poner cláusulas para que la 268 continúe hasta que las planimetrías pendientes salgan definitivamente. No se puede cortar el proceso en seco, porque dejaría a muchos barrios en la incertidumbre”, enfatizó.
Asimismo, Celestino remarcó que los proyectos presentados cumplen con los requisitos establecidos en la normativa vigente y que las observaciones sobre supuestas irregularidades en las planimetrías no corresponden. “Esto siempre ha ido en beneficio de la gente. Las planimetrías cumplen con la Ley 268, con sus exigencias y requisitos”, aclaró.
Finalmente, informó que junto a la Confederación Departamental y el presidente de los barrios se ha declarado estado de emergencia, a fin de exigir que se respete el trabajo realizado y se garantice la continuidad de los trámites. “No vamos a permitir que se desconozca el esfuerzo de las familias y de las organizaciones que lucharon casi veinte días bajo frío para lograr que estas planimetrías avancen”, concluyó.