Putin condena ataques contra Irán y califica bombardeos de EE.UU. e Israel como “agresión sin justificación”

El presidente ruso evitó comprometerse con ayuda militar directa, pero reafirmó su respaldo político a Teherán en medio del creciente conflicto en Medio Oriente.

Moscú, Rusia – En medio de una creciente tensión en Medio Oriente, el presidente ruso Vladimir Putin condenó este lunes los recientes ataques contra Irán, realizados por Estados Unidos e Israel, calificándolos como una “agresión no provocada, sin fundamento ni justificación”.

Las declaraciones se produjeron durante una reunión oficial en el Kremlin con el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, donde ambos líderes reafirmaron la cercanía entre Moscú y Teherán. Putin evitó comprometerse públicamente con ayuda militar para Irán, pero expresó su intención de respaldar al pueblo iraní en medio del conflicto.

“Una agresión no provocada contra Irán que no tiene ningún fundamento ni justificación”, declaró el mandatario ruso en una intervención transmitida por la televisión estatal. “Nos esforzamos por brindar nuestra ayuda al pueblo iraní”, añadió, señalando su voluntad de abordar “estos temas candentes” junto a la delegación iraní.

Las tensiones se han intensificado tras los bombardeos del fin de semana dirigidos contra instalaciones nucleares iraníes, presuntamente por parte de fuerzas estadounidenses, y los ataques aéreos de Israel que se han sostenido en los últimos diez días. Irán ha respondido a dichos ataques con contraofensivas dirigidas al territorio israelí.

Por su parte, Araqchi calificó los ataques de “agresión injustificada” y defendió que Irán ejerce su derecho legítimo a la defensa. Además, elogió las “relaciones muy estrechas” con Rusia y agradeció el respaldo del Kremlin en medio del conflicto.

Desde el 13 de junio, fecha del inicio de los ataques israelíes contra Irán, el Kremlin ha manifestado su disposición a actuar como mediador internacional para evitar una mayor escalada. Sin embargo, la propuesta ha sido recibida con escepticismo por parte de la Unión Europea, que argumenta que Rusia no puede ser un mediador imparcial debido a su ofensiva militar en Ucrania desde 2022.

El Kremlin no aclaró si se contempla un apoyo militar directo a Irán, pese a las acusaciones de Kiev y aliados occidentales sobre el supuesto suministro de drones iraníes a Rusia en su guerra contra Ucrania.