
Casi un siglo después de haber sido prohibido, el baño en el río Sena vuelve a ser una realidad para parisinos y turistas. A partir de este sábado, tres zonas del emblemático río fueron habilitadas para el baño, como parte del legado de los Juegos Olímpicos de París 2024 y tras una inversión estatal de más de 1.400 millones de euros destinados a mejorar la calidad del agua.
Desde las 8:00 de la mañana, decenas de personas se congregaron en las “piscinas” fluviales ubicadas cerca de la Torre Eiffel, la catedral de Notre-Dame y la Biblioteca Nacional, acondicionadas con pontones, escaleras, duchas y vestuarios. El acceso es gratuito y estará disponible hasta el 31 de agosto, siempre que las condiciones climáticas y sanitarias lo permitan.
Una promesa histórica cumplida
El presidente francés, Emmanuel Macron, celebró la apertura con una publicación en redes sociales en la que recordó la promesa hecha en 1990 por el entonces alcalde de París, Jacques Chirac, quien soñaba con devolver la posibilidad de nadar en el Sena. “Mañana su promesa se cumplirá”, escribió el mandatario.
Saneamiento e infraestructura
El ambicioso proyecto requirió obras de captación y tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de evitar que estas desemboquen directamente en el Sena. Sin embargo, persiste un desafío técnico: como las aguas pluviales y residuales se canalizan en una misma red, durante las lluvias intensas es inevitable que se liberen al río, afectando temporalmente la calidad del agua.
Este fenómeno ya provocó inconvenientes durante los Juegos Olímpicos, cuando algunas pruebas programadas en el Sena debieron suspenderse por niveles de contaminación incompatibles con el baño.
Seguridad y control sanitario
El sistema de baño estará estrictamente regulado. Las autoridades implementaron un sistema de banderas de colores (verde, amarillo y rojo) para alertar sobre la calidad del agua y la seguridad del caudal. Además, los aspirantes a bañistas deberán demostrar que saben nadar, y se contará con presencia de salvavidas, vigilancia permanente y zonas seguras para tomar el sol.
Según explicó la subprefecta Élise Lavielle, las medidas se toman en respuesta a los riesgos de ahogamiento por corrientes, plantas acuáticas, choques térmicos y tráfico fluvial. “El año pasado hubo 13 muertes en el Sena; este año ya van tres”, advirtió.
Sanciones por baño no autorizado
Para prevenir accidentes, una normativa entró en vigor a finales de junio que impone sanciones más severas a quienes se bañen fuera de las zonas habilitadas. Las autoridades buscan así evitar incidentes durante el verano, en el contexto de una intensa ola de calor que ha llevado las temperaturas en París cerca de los 40 grados Celsius.